CONFERENCIA "Lucrecia Borja y María Enriquez de Luna, duquesas, religiosas y mecenas de las artes"

3 de May 2019 | 19:00 H

CONFERENCIA "Lucrecia Borja y María Enriquez de Luna, duquesas, religiosas y mecenas de las artes" por D. Arturo Zaragoza y Doña Rosa Mascarell.

Viernes, 3 de mayo de 2019, 19,00 horas

Acceso libre hasta completar aforo.

 

Los ponentes: D. Arturo Zaragoza  es arquitecto e historiador del arte español y Doña Rosa Mascarell, pintora y gestora cultural.

 

Lucrecia y Maria, Duquesas del Territorio Borgia.

Lucrecia de Borja (1480-1519) Duquesa de Ferrara, hija del papa Alejandro VI y brillante gobernante rodeada de importantes humanistas, va a ser una gran diplomática; Mujer respetada por sus súbditos que estuvieron agradecidos por su gran labor de mecenazgo y de justicia. Lucrecia de Borja es un personaje lleno de contradicciones pero a la vez atractivo y oír su nombre no deja a nadie indiferente, a pesar de haber pasado 500 años de su muerte.

Maria Enríquez (1474-1539) Duquesa de Gandía, viuda de Joan de Borja, segundo hijo del papa Alejandro VI. Dada la juventud de su hijo Joan de Borja para heredar el título de duque que le correspondía por derecho familiar, toma la regencia del ducado de Gandía. Mujer valiente y Duquesa con ambición, acomete toda una reorganización económica, social, urbanística y cultural que llevará al Ducado a una de sus épocas de esplendor más reseñables.

"Las dos Duquesas, las dos mujeres valientes y las dos más conocidas por las anécdotas de su vida que por sus hechos, como espléndidas políticas y gestoras brillantes de sus territorios. Las dos Cuñadas y las dos amigas, a pesar de que físicamente no se verían nunca, poco se ha hablado de la correspondencia que mantuvieron entre ellas y de los consejos que intercambiaron.

Este año 2019 queremos aprovechar la conmemoración del 500 aniversario de la muerte de Lucrecia para hablar de las Duquesas Borgia y reivindicar su importancia histórica. Queremos hablar de Mujeres que en un tiempo donde la figura masculina era la protagonista de toda vida social, cultural y política, supieran hacerse un lugar y demostrar su validez a pesar de que en muchas ocasiones el precio fuera ser objeto de chismorreos y objetivo de las malas leguas."